Xbroota: la historia detrás de cómo una inversión pasó de CL$3,4 millones a US$548 mil

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Antes de ser la barrita número uno en Chile y México, antes de levantar fondos internacionales y antes de transformarse en una marca chilena creciendo fuera del país, Wild Foods tuvo que subarrendar una cocina por horas, un cofounder tuvo que vender su auto para completar una ronda y hubo mucha incertidumbre.

¿Los protagonistas? Tres ingenieros: Felipe Hurtado, Pier Paolo Colonnello y Javier Castro. Pier ya venía con una historia emprendedora propia. Desde hacer un documental, hasta vender bandanas con Wild Wrap, un proyecto que después evolucionó en Wild Lama. Esas bandanas las vendía en Falabella, donde su contraparte era justamente Javier Castro, más conocido como “Cochi”. En el equipo Felipe fue clave también para liderar su crecimiento.

Javier llevaba más de siete años en Falabella y tenía un buen cargo en el retail. Pero en algún momento, Pier lo invitó a sumarse a Wild Foods, una empresa que por entonces recién comenzaba. “Cochi” —como le dicen— dejó la comodidad de un sueldo seguro a fin de mes para aventurarse en un proyecto lleno de dudas, pero ambicioso. Y cuando llegó la ronda en Broota, volvió a apostar: vendió su auto y puso el 25% que faltaba para completar la ronda. Sin ese empujón, probablemente la ronda no habría llegado a la meta.

Al principio subarrendaban una cocina en Lo Barnechea. Entraban cerca de las siete de la tarde, cuando la cocina estaba despejada. Salían de madrugada. Mezclaban ingredientes, probaban recetas, fallaban y volvían a intentar. No había glamour. No había épica ni menos se hablaba de ir a México. Había sueño, cansancio, varias ollas, barritas que no siempre salían bien y un equipo convencido de que la alimentación fitness podía hacerse de una manera diferente.

Felipe, Pier y Javier no estaban construyendo “otra barrita”. Estaban intentando cambiar una categoría que existía pero no de la forma que la conocemos hoy. Hacer productos más ricos, más accesibles, más masivos. Desde Chile, pero con una ambición que desde el comienzo miraba más lejos.

En ese momento, apostar por Wild Foods no era obvio. Nadie imaginaba lo que vendría después, aunque confianza había en sus fundadores.

Como casi siempre pasa con las startups, había señales, pero también muchas dudas. Había una idea potente, pero todavía no existía la historia que hoy conocemos. Había un equipo intenso, pero no una empresa consolidada. 

Y ahí es donde aparecen las inversiones que, años después, se recuerdan.

Broota vio al equipo indicado en el momento indicado. Creyó temprano en lo que podía hacer Wild Foods, al igual que muchas personas cercanas y familares a los fundadores. La inversión inicial fue de CLP $3,4 millones, en una etapa donde la compañía todavía estaba construyendo su camino. Mirado desde hoy, puede sonar como una cifra pequeña, pero en el mundo startupero, muchas veces, lo más importante no es solo cuánto se invierte, sino cuándo.

Invertir temprano significa entrar cuando la empresa todavía tiene que demostrar casi todo. Con el tiempo, Wild Foods creció. Cruzó fronteras y la categoría explotó. México se transformó en un mercado clave… y donde hoy son la número uno en su categoría. Y esa apuesta temprana empezó a convertirse en una de esas historias que alimentan una pregunta inevitable:

¿Qué habría pasado si uno hubiese estado ahí? Esa pregunta es parte del atractivo de invertir en startups, pero la historia de Wild Foods tiene una segunda capa. Una menos visible, pero igual de importante: la liquidez.

Porque una cosa es invertir temprano. Otra muy distinta es poder mover o hacer efectiva esa inversión después (pensando desde el punto de vista del inversionista). En el caso de Wild Foods, Broota fue vendiendo su posición a través de operaciones secundarias. En total, esas ventas generaron más de US$548 mil. 

Y hay otro dato que muestra lo que puede ocurrir en un mercado secundario cuando una startup crece: un inversionista individual llegó a transar su posición a 230 veces el valor de la ronda de entrada. De $1 a $230 por acción. 

Pero también hay que decirlo: es un caso excepcional. No es una promesa de retorno y no cambia la naturaleza de este tipo de inversión. Invertir en startups es riesgoso y existe la posibilidad real de perder el capital invertido. Por eso es fundamental diversificar.

Durante años, invertir en una startup era —en la práctica— subirse a un viaje sin saber cuándo habría una salida. Si una persona invertía, recibía acciones. Pero esas acciones no se transaban en bolsa y requería de mucho tiempo para ver si podía haber liquidez o no. No había una pantalla donde ver compradores y vendedores. No había una forma simple de decir: quiero vender una parte, quiero comprar más, quiero entrar después, quiero rebalancear.

El inversionista podía haber elegido bien y, aun así, quedar esperando durante años un evento de liquidez: una venta de la empresa, una fusión, una recompra o una apertura en bolsa. Y esos eventos pueden tardar mucho o incluso muchas veces, no llegan nunca.

Xbroota nace precisamente desde esa realidad.

Xbroota es una plataforma donde accionistas de startups que levantaron capital anteriormente en Broota pueden publicar órdenes de venta, y donde otros inversionistas pueden revisar oportunidades para comprar esas acciones.

En simple: permite que alguien que entró antes pueda vender, y que alguien que no estuvo en esa ronda pueda encontrar una ventana para entrar después.

La historia de Wild Foods lo muestra muy bien: primero estuvo esa cocina arrendada por horas, las noches largas, los errores, las recetas que no siempre resultaban y un equipo que insistía cuando todavía no había nada asegurado. Después vinieron las rondas, el crecimiento, México, la expansión y la consolidación de una marca que terminó siendo mucho más grande que su primera versión.

Xbroota no existe para que todas las startups vayan a ser Wild Foods, sino porque cuando aparecen historias como esta, el ecosistema necesita tener infraestructura para que esas participaciones puedan moverse. Para que quien creyó temprano tenga eventualmente una alternativa de salida.

Conoce las oportunidades disponibles en Xbroota: https://x.broota.com/

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